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domingo, 14 de marzo de 2010

FEMINISMOS

21 comentarios
    Todos queremos una sociedad democrática, justa, igualitaria, donde podamos convivir en PAZ y ARMONÍA personas de diferentes razas, ideologías, religiones, filosofías, aficiones, poder adquisitivo y como no de DIFERENTES SEXOS.
    Últimamente se esta viendo cierta confusión o desconocimiento en cuanto a lo que realmente implica ser democrático o a lo significa tener "identidad democrática"
    Debemos distinguir entre la "cultura de la identidad" cuya característica principal son las formas de adhesión primaria a lo que ya somos y la identidad democrática que se puede definir como "una manera de estar junto a otros, para convivir y emprender tareas comunes, pese a las diferencias de lo que cada uno es o pretende ser".
    Extremos destacados de la cultura de la pertenencia o adhesión son las identidades religiosas, los nacionalismos y las perspectivas "llamadas de genero".
    En cuanto a los dos primeros ejemplos lo solemos tener mas o menos claro, pero en cuanto al tercero habría que aclarse un poco, ya que aunque el "machismo" entendido como una adhesión o pertenencia a la cultura del patriarquismo es claramente una postura no democrática y desdeñable, el "feminismo clásico" no lo es, ya que este persigue la igualdad entre ambos sexos, ahora bien últimamente parece ser que se esta produciendo una especie de crisis de identidad con respecto a este "feminismo clásico" ya que en algunos sectores se confunde la igualdad con la homogeneidad lo que provoca irremediablemente posturas reaccionarias.
    Al igual que podríamos definir los nacionalismos como "la indignidad de tener un alma controlada por la geografía", el feminismo en su forma mas identitaria consistiría en tenerla dominada por el sexo, en este caso femenino.
    De esta forma este feminismo extremo se convierte en excluyente al hacer distinciones ontológicas entre los seres humanos, como lo hacen los nacionalismos y el propio machismo.
    Una característica común a todas estas formas de pensar identitarias es el sectarismo, Odo Marquard lo expreso muy bien cuando dijo :
    "Buscan chivos emisarios, diablos generados desde dentro, humanos-no humanos, a los que cuelgan el blasón de ser los autores de la infelicidad en la historia, de modo que los agentes del progreso puedan estilizarse como exclusivos portadores de la felicidad, o sea, como salvadores".
    Las personas dominadas por esta forma de pensar, suelen justificar su actos apelando a la deuda histórica de la sociedad tiene con ellos y crean arquetipos que no son otra cosa que "simplificaciones más o menos estereotipadas en las que cualquier rasgo de singularidad se convierte en la expresión de una imperfección o deficiencia que debe ser suprimida", los cuales les llevan en muchos casos a pensar que nadie fuera de su propio circulo o colectivo les entiende o que son incapaces de entender su postura por el mero hecho de no compartir algunos rasgos o aspectos de la misma, levantándose así barreras para evitar un supuesto ataque a sus polarizadas ideas de una sociedad igualitaria, siendo incapaces de ver la cuestión básica del respeto mutuo a las ideas y opiniones de los demás.
   Este punto de vista polarizado de un asunto les lleva irremediablemente a introducir una dimensión de anomia que perjudica la salud democrática de toda la sociedad, siendo las personas mas perjudicadas, paradójicamente las mujeres.
    Un ejemplo de este punto de vista polarizado lo tenemos en la propia denominación de "violencia de género", que proyecta una sombra de sospecha sobre cualquier individuo por el mero hecho de pertenecer a un determinado sexo, la prueba de esto esta en la exclusión de las estadísticas oficiales de las víctimas que pertenezcan al sexo masculino o a los colectivos de gays y lesbianas.
    "Al confundir igualdad con homogeneidad, el feminismo feroz interpreta que cualquier opción personal que no comulgue con sus parámetros supone una agresión potencial contra las determinaciones convencionales de la Idea. El pretexto de Procusto será, a tales efectos, la apelación a la dignidad, que no es nunca la dignidad de las personas concretas, sino la que totémicamente le es asignada al ídolo ideológico por la minoría sacerdotal que custodia sus esencias: quien domine el arquetipo tendrá el poder de decretar qué es lo bueno y qué es lo malo. Los vientos que nos llegan desde esas orillas no son nunca, por tanto, vientos de emancipación, sino manifestaciones de un puritanismo adusto que se reafirma en las mismas prácticas con las que lo ha hecho siempre toda forma de puritanismo: la prohibición y la censura".
    Ejemplos de esto mismo no faltan, como ese congreso feminista en el que se le prohibía la entrada a hombres, las directivas que aplican una discriminación positiva por el motivo que sea, los cambios de genero absurdos en las palabras y muchos otros más.
    Esto hace que el nuevo feminismo se convierta en una ideología cerrada, típica de sociedades acomodadas en las que la verdadera esencia de movimientos reivindicativos y solidarios como lo fue en su su momento el feminista se han olvidado casi por completo.
    "Como en toda ideología cerrada se juega con dos recursos cardinales: en primer lugar, la descalificación integral de cualquier crítica que venga a poner en evidencia la naturaleza de sus excesos. El segundo, es la conminación a que cualquier diferencia, por razonable que pueda ser, debe ser silenciada para no hacer el juego a aquello que se pretende combatir. Afirmar, por ejemplo, que no todo vale para combatir la "violencia de género", supone la acusación fulminante de ser al menos cómplice, cuando no instigador de la misma".
    Todo esto provoca perjuicios a nuestra sociedad en el sentido de que se produce una clara ruptura de principios fundamentales que son los pilares de toda sociedad con una identidad democrática como por ejemplo ocurre en la "Ley integral contra la violencia de género", la cual hace trizas PRINCIPIOS FUNDAMENTALES como son los de IGUALDAD ANTE LA LEY y LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA.
    Convirtiéndose así en una ley retrograda, reflejo de un feminismo radical, el mismo que se opone rotundamente al reconocimiento legal de la custodia compartida de los hijos, una postura intrínsecamente reaccionaria como son las del machismo, esto es así debido a que esta convicción parte de la rancia premisa la cual postula que "el cuidado y la educación de los hijos es un asunto predominante, sino exclusivamente femenino".
    Esta postura es la misma que la de los que defienden los sistemas de cuotas cuyo origen es el paternalismo, los cuales resultan ofensivos para aquellas mujeres que son conscientes de sus propias virtualidades. La "excelencia" declaraba una neurobióloga no es un asunto de hormonas sino de neuronas.
    Lo peor de este asunto no es solo que se estén produciendo asaltos a los principios funcionales del Estado de derecho sino a las reticencias sociales que se van acumulando contra algunos de los postulados verdaderamente igualitaristas del feminismo más cívico.
    "Desde tales presupuestos, no debe parecer extraño que entre muchos que se consideran progresistas hayan ido cundiendo ciertas prevenciones con respecto a algunas manifestaciones del feminismo. No del feminismo de la razón, que parte de los ideales del universalismo ilustrado para denunciar cualquier discriminación por motivos de sexo y reivindicar una igualdad efectiva entre todos los ciudadanos, pero sí de ese feminismo feroz que ha suplantado los ideales emancipadores del feminismo clásico, y que Nietzsche hubiera identificado como una expresión arquetípica de la moral del resentimiento".
    Viendo todo lo que implica este asunto, no deberíamos quedarnos con esa imagen de "igualdad" que nos presentan o venden los telediarios para intentar dejarnos tan tranquilos como cuando nos presentan la información meteorológica.
    Hay que poner en su lugar al feminismo radical que bajo la etiqueta de "igualdad" esconde al Hembrismo que es por todo igual que el machismo, ideologías identitarias y sectarias, contrarias a la idea misma de la "igualdad de genero" a la que tanto bien le hicieron los referentes feministas que impulsaron a la sociedad al completo, independientemente del género y de la clase social.
FUENTES: El país. com, 20 minutos.com, contrapeso.info, criandocuervos.com, Wikipedia, worldreference.

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